| USDANEWS | VOLUME 59 NO. 8 DECEMBER 2000 |
Gobierno con Sentido Común |
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Dan Glickman, Secretario de Agricultura
Esta es la última columna que escribo para el USDA News, y quiero hablar de uno de los aspectos del trabajo que realiza USDA, el cual considero que moralmente hay que darle mayor prioridad . Vivimos en un planeta en el que 800 millones de personas padecen hambruna y malnutrición. Si no tomamos acción inmediata para resolver este problema, esta crisis global será peor durante la primera mitad de este siglo cuando la población mundial alcance la cifra sin precedentes de tres miles de millones de habitantes. Estamos ante un reto gigantesco que requiere de los recursos y compromisos de la comunidad científica, las organizaciones sin fines de lucro, los gobiernos, la industria privada, y cada ciudadano alrededor del mundo. Me siento muy satisfecho de los logros de este gobierno ante el hambre internacional. Durante los pasados dos años los Estados Unidos han enviado más de 16 millones de toneladas métricas de alimentos a más de 80 países alrededor del mundo. Esto es más del triple de lo que se envió en los dos años anteriores. Siempre que hubo una situación crítica en el extranjero, estuvimos allí con ayuda humanitaria ofreciendo los alimentos necesarios para sobrellervar la misma. Estuvimos allí, cuando la economía rusa se colapsó. Estuvimos allí para los refugiados de Kosovo. Estuvimos allí este año cuando una sequía devastante amenazó el Cabo de Africa. Lamentablemente, no todas las naciones han sido tan generosas. El año pasado, los EE.UU. brindaron dos tercios de los alimentos que se han dado en ayuda en el mundo. Aunque estamos complacidos en poder cumplir con nuestra parte, esto es una carga que no podemos llevar solos. Espero que el resto de los países industrializados se integre y demuestre mayor liderzgo al tratar con alimentos para ayuda internacional. La paz y la seguridad dependen de un suministro de alimentos que sea suficiente. Algunos de los conflictos más sangrientos de la historia han sido provocados por la escasez de alimentos. El pasado 16 de octubre fue el Día Mundial de los Alimentos, una tremenda oportunidad para destacar ante la opinión pública el asunto del hambre en el mundo. Tuve el honor de ser el orador en una ceremonia para honrar a los científicos que ese día ganaron el 2000 World Food Prize. No obstante, dedicarle un día de los 365 que tiene el año a esta causa no es suficiente. Espero que con la fuerza de nuestro compromiso podamos hacer de cada día el Día Mundial de los Alimentos. Si nosotros lo hacemos, si ponemos empeño para resolver este asunto podríamos - en lo que nos queda de vida - lograr un adelanto real para eliminar el hambre mundial. |
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